1&1, como muchas otras, es una empresa de hosting. Es decir, vende espacio en sus servidores para alojar tu web personal o la de tu empresa. ¿Pero qué ocurre si no tienes ni idea de cómo hacer páginas web? Ahí reside su verdadero punto fuerte, ya que también ofrecen la posibilidad de crear webs mediante el uso de plantillas. Este método permite que usuarios sin conocimientos sobre internet, publiquen sus propias páginas de forma sencilla (sin necesidad de contratar a esos molestos y tediosos diseñadores profesionales).

Llevan más de 20 años en el mercado, así que de entrada te relajas, más aún si consultas los precios. Podemos tener nuestra propia web por 9,99 euros al mes con el paquete básico, o pagando 29,99 euros al mes si adquirimos el paquete premium (precios sin I.V.A.).  Además, el proceso de contratación es sencillo y muy visual y, una vez creada la web en cuestión, puedes actualizar el contendo mediante un editor WYSIWYG (What you see is what you get: lo que ves es lo que obtienes) sin necesidad de tocar el código.  Todo son ventajas. Pero el verdadero súmmum llega cuando lees lo siguiente: “Elije entre un gran número de atractivos diseños para tu web. Tu presencia online tendrá un toque especial que la hará única”.

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Sin embargo, para nosotros, aquí es donde comienzan las pegas. Es una frase muy poética, no lo vamos a negar, pero dificilmente podrás conseguir un toque especial y ser único si vas a limitarte a las mismas plantillas (según ellos unas 100) que los más de 10 millones de usuarios que tienen una cuenta en 1&1. Si lo que tienes entre manos es la web de la boda de tu primo, no hay problema, pero en términos de empresa las cosas cambian.

Deberías tener en cuenta, además, que si alojas la web de tu empresa en 1&1,  esa web nunca será tuya. Si en algún momento decides darte de baja, ya sea porque tu negocio ha crecido o porque simplemente te apetece cambiar de hosting, no podrás exportar tu  web. Así que las únicas soluciones de las que dispondrás serán empezar tu web desde cero para alojarla en otro proveedor o quedarte tal y como estás. Es decir, atado a ellos de por vida.

Al fin y al cabo la cuestión es muy sencilla. ¿Por qué quieres estar presente en internet? ¿Porque es lo que todo el mundo hace o porque pretendes que esa presencia ayude a que tu empresa prospere? Si eres de los segundos, deberías recapacitar sobre si utilizar una plantilla que lo mismo vale para una floristería como para la web de un tanatorio, da una imagen profesional de tu empresa.

Y es que, en resumen, hay cosas que se deben dejar en manos de profesionales. Cuando tu mascota está enferma la llevas al veterinario y si el coche te ha dejado tirado, marcas el teléfono de tu compañía aseguradora.

Si alguna vez has intentado arreglar una fuga de agua por tu cuenta en vez de llamar al fontanero y lo único que has conseguido es inundar la cocina, sabrás de lo que estamos hablando.